La Gobernación de Cundinamarca atienda las emergencias ocasionadas por las lluvias en Cundinamarca en las últimas 72 horas dejan vías bloqueadas y afectaciones en La Mesa y Bojacá.
El gobernador Jorge Emilio Rey informó que cuatro corredores viales permanecen afectados por caída de rocas y material lodoso tras las lluvias registradas en las últimas 72 horas, con prioridad operativa en la vía Mosquera–La Mesa, donde equipos técnicos trabajan para habilitar al menos un carril en las próximas horas.
En este corredor se presentan dos puntos críticos de bloqueo, especialmente en los sectores de Curubital y La Y, lo que ha obligado al cierre temporal del paso vehicular mientras avanzan las labores de remoción de material y manejo del tráfico con apoyo del concesionario y del Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca (ICCU).
En Bojacá, la emergencia más delicada se concentra en la vereda Robledo Blanco, donde un proceso de socavación del terreno identificado desde 2022 representa riesgo para cerca de 200 familias ante una posible avenida torrencial. Frente a esta situación, el director de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD) participa en un consejo extraordinario con autoridades municipales para evaluar daños y definir medidas de intervención.
Las lluvias también han generado afectaciones en otros corredores estratégicos del departamento. En la vía Anolaima–Corralejas, sector Alto del Trigo, se registra pérdida parcial de la banca y deformaciones en la calzada por una falla progresiva del terreno. De igual forma, en la Troncal del Rionegro se atienden puntos críticos en sectores como Cucharal, Capitán, Pan de Azúcar y Paraíso, donde maquinaria trabaja en la remoción de material para facilitar la movilidad.
Emergencias asociadas a movimientos en masa, inundaciones y desbordamientos de quebradas se reportan además en municipios como Guayabal de Síquima, Pandi, Tena, Anolaima, San Bernardo, Anapoima, La Calera, Quebradanegra, Nocaima, San Francisco, Tabio y San Antonio del Tequendama, cuyos eventos permanecen en proceso de verificación por parte de las autoridades locales y departamentales.
De manera paralela, equipos técnicos adelantan censos y evaluaciones de daños y análisis de necesidades (EDAN), con el fin de priorizar la atención a las familias afectadas y coordinar la entrega de ayudas humanitarias según la magnitud de las emergencias registradas en cada territorio.
La respuesta institucional se desarrolla de forma articulada entre la UAEGRD, el ICCU, organismos operativos, empresas de servicios públicos, alcaldías municipales y los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, lo que ha permitido intervenir simultáneamente varios puntos críticos y mantener monitoreo permanente de las condiciones climáticas.
Según el balance departamental, en lo corrido del año se han registrado 218 emergencias asociadas a la temporada de lluvias, de las cuales 54 ocurrieron durante abril, principalmente por movimientos en masa, inundaciones y crecientes súbitas, lo que evidencia el aumento de eventos derivados de las precipitaciones recientes








