La Unidad de Gestión del Riesgo de Cundinamarca entregó ayudas humanitarias a 36 familias en Girardot, en sectores vulnerables, con el fin de apoyar su recuperación tras emergencias y fortalecer condiciones de bienestar.
La Unidad de Gestión del Riesgo de Cundinamarca entregó ayudas humanitarias a 36 familias en Girardot, en sectores vulnerables, con el fin de apoyar su recuperación tras emergencias y fortalecer condiciones de bienestar. La jornada benefició a hogares ubicados en los sectores de Pesebre, Santa Mónica, Alto de la Cruz, Alto del Rosario, La Estación, Quinto Patio y Gólgota, donde se identificaron necesidades prioritarias relacionadas con afectaciones en viviendas y condiciones básicas de habitabilidad.
La asistencia fue liderada por la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD), en articulación con la Alcaldía de Girardot y la Corporación Prodesarrollo y Seguridad de Girardot, entidades que coordinaron esfuerzos para garantizar la entrega oportuna de los elementos. Esta acción se enmarca en las estrategias departamentales orientadas a la atención de emergencias y la reducción del impacto de eventos adversos en las comunidades.
Durante la jornada se entregaron tejas de zinc, destinadas a la reconstrucción de cubiertas en viviendas afectadas, lo que permitirá mejorar las condiciones de seguridad y protección frente a factores climáticos. Asimismo, se distribuyeron kits de aseo, fundamentales para garantizar condiciones adecuadas de salubridad en los hogares beneficiados, especialmente en contextos donde las emergencias pueden generar riesgos adicionales para la salud.
La intervención responde a la necesidad de brindar apoyo inmediato a las familias que enfrentan procesos de recuperación tras situaciones que han afectado sus viviendas y su entorno. En este sentido, la entrega de ayudas busca mitigar los efectos de estas afectaciones y contribuir a restablecer condiciones dignas de vida en el menor tiempo posible.
Además del componente material, la jornada tuvo un enfoque orientado a promover la cultura de autoprotección en la comunidad. A través del acompañamiento institucional, se reforzaron mensajes sobre prevención, manejo del riesgo y preparación ante posibles emergencias, con el propósito de fortalecer las capacidades locales y reducir la vulnerabilidad de los habitantes frente a futuros eventos.








