Las autoridades desarticularon una estructura criminal que combinaba hurto tecnológico y fraudes sofisticados, con impacto en cientos de víctimas dentro y fuera del país.
La Policía Nacional, a través de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijin) y con apoyo de la Agencia de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), desarticuló al grupo delincuencial “Los Liberadores”, con la captura de cuatro de sus presuntos integrantes en Bogotá y Soacha, tras varios meses de seguimiento e inteligencia.
De acuerdo con las autoridades, esta red operaba desde el centro del país, pero tenía conexiones internacionales que le permitían comercializar celulares robados en mercados ilegales de Perú y Ecuador. En el operativo se realizaron cuatro diligencias de registro y allanamiento, que derivaron en la captura por orden judicial de los implicados.
Entre los detenidos se encuentra Dieber Gaviria Parra, alias “Gato”, señalado como pieza clave en la organización. Según la investigación, era el encargado de recibir los equipos hurtados, coordinar su venta y gestionar envíos al exterior, además de manejar las finanzas criminales. Las autoridades establecieron que habría participado en el envío de al menos 35 celulares robados hacia Lima, Perú.
Junto a él fueron capturados Jhonatan Hernández Ortega, alias “Yesid”; Deilan Eferson Morales Gómez, alias “Nono”; y Luisa Fernanda Vargas, alias “Lu”, quienes se encargaban de contactar a las víctimas y recopilar información para ejecutar las estafas.
La investigación también evidenció que la organización utilizaba un esquema fraudulento para apropiarse de vehículos. Los delincuentes contactaban a vendedores a través de plataformas digitales, ofrecían comprar los automotores y realizaban un pago inicial del 10 % para generar confianza. Luego proponían un supuesto peritaje, durante el cual falsificaban documentos para hacer el traspaso ilegal y quedarse con el vehículo sin pagar el saldo restante.
Durante los procedimientos fueron incautados 380 teléfonos celulares 293 con reporte por hurto, 11 computadores portátiles, 11 tabletas digitales, 11 datáfonos, más de 37 millones de pesos en efectivo, además de 5.175 euros y 4.563 dólares, y 23 cédulas de ciudadanía que habrían sido robadas. El material supera los 1.000 millones de pesos.
Según la Policía, la desarticulación de esta estructura permitió esclarecer más de 200 casos de hurto de celulares en ciudades como Bogotá, Medellín, Cartagena e Ibagué, así como 45 casos de estafa relacionados con vehículos. Los capturados fueron presentados ante un juez de control de garantías, quien legalizó las capturas, mientras que la Fiscalía General de la Nación les imputó cargos por concierto para delinquir, hurto calificado, receptación, estafa, violación de datos personales y falsedad en documento público.








