Más de 52.000 dosis estarán disponibles en el departamento, con prioridad en zonas cercanas a regiones donde ya hay presencia del virus.
En Cundinamarca se activó un plan de vacunación contra la fiebre amarilla en un momento clave: mientras aumentan los casos en departamentos cercanos, también crece la movilidad por Semana Santa.
El gobernador Jorge Emilio Rey Ángel anunció la disponibilidad de 52.200 vacunas, que se concentrarán principalmente en municipios del Sumapaz y el Alto Magdalena. Son zonas donde el riesgo es mayor por la cercanía con territorios donde ya circula el virus.
La estrategia, sin embargo, no se limita a esos municipios. Quienes tengan planes de viajar a zonas cálidas o endémicas pueden vacunarse en su lugar de residencia, siempre que estén dentro del rango de edad permitido.
El contexto pesa. En estos días se disparan los viajes hacia destinos turísticos, muchos de ellos con condiciones propicias para la transmisión de la enfermedad. Eso aumenta la probabilidad de exposición, sobre todo en personas que no están inmunizadas.
En lo corrido del año ya se han aplicado 29.454 dosis, pero la cifra podría quedarse corta frente al movimiento que se espera en la temporada.
Por eso, se habilitaron puntos de vacunación que funcionarán hasta el miércoles de Semana Santa. La idea es que quienes aún no se han inmunizado lo hagan antes de viajar.
La recomendación es concreta: ponerse la vacuna al menos 10 días antes del desplazamiento, que es el tiempo que tarda en generar protección.
La fiebre amarilla no es un tema menor. Es una enfermedad transmitida por mosquitos y, en algunos casos, puede ser grave. La vacuna, en cambio, se aplica una sola vez y ofrece protección de larga duración.
En medio de la temporada alta de viajes, el mensaje es sencillo: si va a salir a zonas de riesgo, vacunarse no es un trámite, es una medida de cuidado básico.








