Un acuerdo internacional permitirá a la CAR avanzar en el desarrollo de tecnología satelital propia para fortalecer el seguimiento ambiental, la gestión del riesgo y el monitoreo de los recursos naturales en el territorio.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) firmó un acuerdo con la Agencia Espacial de Noruega que permitirá avanzar en la transferencia de conocimiento y tecnología para la construcción del primer satélite ambiental de Colombia. Con esta tecnología, se podrá hacer un monitoreo preciso de los recursos naturales desde el espacio.
El convenio contempla una transferencia técnica integral para fortalecer las capacidades del equipo de profesionales de la CAR en áreas estratégicas como el diseño, la fabricación de satélites y el procesamiento de información satelital. Este acuerdo tendrá una duración inicial de dos años, con posibilidad de prórroga por un año más, y representa uno de los pasos más importantes en la implementación del proyecto satelital de la entidad.
Según explicó el director de la CAR, Alfred Ballesteros, este proyecto busca modernizar la forma en que se realiza el seguimiento ambiental en el territorio, mediante el uso de herramientas tecnológicas que permitan obtener información más precisa y oportuna para la toma de decisiones relacionadas con el cuidado de los ecosistemas y la planificación ambiental.
El futuro satélite permitirá monitorear variables clave como el estado de los ecosistemas, cambios en la cobertura vegetal, comportamiento de los recursos naturales, gestión del riesgo y seguimiento a ecosistemas estratégicos, además de realizar modelamientos geográficos y análisis avanzados de datos para mejorar la toma de decisiones ambientales y la planificación del territorio.
Este proyecto hace parte de una estrategia de cooperación internacional que se consolidó durante la Cumbre Internacional de Sostenibilidad e Innovación Ambiental 2025, escenario en el que la CAR estableció alianzas con la Agencia Espacial de Colombia y el Space Center de Emiratos Árabes Unidos, con el objetivo de fortalecer la innovación tecnológica aplicada a la protección ambiental y consolidar una red de cooperación internacional en materia de monitoreo ambiental desde el espacio.
El diseño del satélite iniciará en 2026 y se estima que entre en operación aproximadamente dos años después.








