Durante la Semana Santa, Cundinamarca intensificará controles ambientales en diferentes municipios para evitar el tráfico de fauna silvestre y la comercialización ilegal de palma de cera, mediante operativos, puestos de control y acciones pedagógicas.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) anunció un plan especial de operativos y acciones pedagógicas para proteger la fauna silvestre y evitar la extracción y comercialización ilegal de palma de cera durante la temporada de Semana Santa de 2026, en articulación con la Gobernación de Cundinamarca, la Policía Nacional, la Secretaría de Ambiente de Bogotá y la Iglesia Católica.
La estrategia contempla la instalación de puestos de control fijos y móviles en terminales de transporte, peajes, plazas de mercado y corredores viales del departamento, con énfasis en la prevención del tráfico de especies silvestres y la comercialización de ramos elaborados con palma de cera, práctica que suele incrementarse durante el Domingo de Ramos.
Según registros del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV), en lo corrido de 2026 han ingresado 172 animales rescatados, muchos de ellos producto de incautaciones realizadas en operativos conjuntos con la Policía. Durante 2025, la cifra alcanzó 910 animales recuperados, principalmente aves y reptiles afectados por el tráfico ilegal.
El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, señaló que estas cifras evidencian el impacto de esta actividad sobre los ecosistemas del territorio. “Las cifras no son solo estadísticas, son vidas arrebatadas a nuestros bosques. El año pasado ejecutamos 114 operativos que nos permitieron rescatar cerca de mil animales. En esta Semana Santa, nuestra prioridad es proteger especies como el loro orejiamarillo, que depende totalmente de la palma de cera”, afirmó.
La entidad advirtió además sobre la situación de la palma de cera delgada, cuya población natural apenas supera los 1.500 individuos según estudios técnicos. La extracción de sus hojas afecta directamente el hábitat de aves en riesgo, especialmente loros, loras y pericos, que figuran entre las especies más afectadas por el tráfico ilegal en la región.
Durante el último año, los operativos permitieron la incautación de más de 640 productos elaborados con palma, entre ellos ramos y figuras artesanales. Como alternativa, la CAR promoverá la siembra de especies nativas y la entrega de plántulas para fomentar prácticas religiosas compatibles con la protección de los ecosistemas.
La estrategia también incluye el fortalecimiento de acciones judiciales, teniendo en cuenta que el tráfico, la tenencia y la comercialización de fauna y flora silvestre constituyen delitos ambientales que pueden generar sanciones económicas y penas de prisión según la legislación vigente en Colombia.








