El gobernador Jorge Emilio Rey anunció la intervención de 131 puntos críticos en las vías, el despliegue de más de 5.200 uniformados y medidas especiales de control y movilidad ante la circulación estimada de 3,7 millones de vehículos durante Semana Santa.
La Gobernación de Cundinamarca puso en marcha un plan especial de seguridad vial para la temporada de Semana Santa que incluye intervenciones en infraestructura, herramientas tecnológicas de prevención y el refuerzo de controles en los principales corredores del departamento.
Como parte de la estrategia, el mandatario confirmó la intervención de 131 puntos críticos identificados por su alta siniestralidad, mediante mejoras en señalización, condiciones de la vía y acciones de seguridad vial, con una inversión cercana a los $9.000 millones.
El plan también contempla el despliegue de 500 policías de tránsito, 35 agentes y más de 30 gestores de movilidad en corredores estratégicos, además del acompañamiento de más de 4.700 uniformados en los 116 municipios para fortalecer la seguridad y prevenir incidentes durante los desplazamientos.
Otro de los componentes es el uso de herramientas tecnológicas que permitirán a los conductores identificar rutas más seguras, conocer antecedentes de accidentalidad y consultar condiciones climáticas en tiempo real a través de plataformas de navegación, con el propósito de facilitar decisiones informadas durante los recorridos.
Adicionalmente, se implementarán medidas operativas como planes éxodo y retorno, reversibles en corredores de alta demanda vehicular y restricciones para vehículos de carga pesada en los días de mayor flujo.
Según explicó el gobernador Jorge Emilio Rey, la estrategia busca reducir los factores de riesgo asociados a la siniestralidad vial, especialmente el exceso de velocidad, que en 2025 estuvo relacionado con cerca del 43 % de las muertes en accidentes de tránsito en el departamento.
Durante la temporada comprendida entre el 27 de marzo y el 5 de abril se estima la circulación de más de 3,7 millones de vehículos por las vías de Cundinamarca, lo que convierte este periodo en uno de los de mayor movilidad del año.
Las cifras de la Semana Santa anterior evidencian los riesgos en carretera: 13 personas murieron y 65 resultaron heridas, siendo los motociclistas el grupo más afectado, con más de la mitad de las víctimas fatales.
La estrategia también contempla acciones de acompañamiento para actores viales vulnerables como ciclistas y peatones, especialmente en rutas con alta presencia de turismo en bicicleta, junto con campañas pedagógicas dirigidas a promover comportamientos responsables en carretera durante la temporada.








