Un derrumbe de gran magnitud obligó al cierre total de la vía Bogotá–Medellín, en el sector del kilómetro 58 en Villeta.
Un alud de tierra y rocas en la autopista Bogotá Medellín obligó al cierre total de la vía en el kilómetro 58, jurisdicción de la provincia de Gualivá. La afectación vial se presentó en horas de la madrugada en jurisdicción del municipio de Villeta, Cundinamarca, donde cerca de 8.000 metros cúbicos de tierra y material rocoso cayeron sobre la calzada.
La concesión vial, la Policía de Tránsito y el Instituto Nacional de Vías ordenaron el cierre preventivo para evitar accidentes y permitir la intervención técnica.
En el punto afectado trabajan retroexcavadoras, volquetas y personal especializado en estabilización de taludes. Las labores incluyen:
- Remoción de material acumulado sobre la vía.
- Evaluación geotécnica del terreno para descartar nuevos desprendimientos.
- Revisión del sistema de drenaje y de la estructura de la banca.
- Instalación de señalización preventiva en ambos sentidos.
Las autoridades señalaron que la reapertura dependerá de los estudios técnicos y de las condiciones climáticas, ya que las lluvias recientes habrían generado una gran inestabilidad en el terreno.
Protocolo ante emergencias viales
En este tipo de incidentes se activa un plan que contempla cierre inmediato del tramo comprometido, inspección técnica, instalación de Puesto de Mando Unificado y definición de rutas alternas. Asimismo, se mantiene comunicación permanente con transportadores y usuarios a través de canales oficiales.
La vía Bogotá–Medellín es uno de los corredores logísticos más importantes del país, por donde transita buena parte del transporte de carga. Por ello, las autoridades reiteraron el llamado a la prudencia, a no intentar cruzar por el punto restringido y a mantenerse informados sobre la evolución de los trabajos.
Mientras avanzan las labores de limpieza y estabilización, el mensaje oficial es claro: la prioridad es proteger la vida de los viajeros y garantizar que la reapertura se haga bajo condiciones seguras. El cierre, aunque impacta la movilidad, busca prevenir una emergencia mayor y restablecer el tránsito con todas las garantías técnicas necesarias.








