La CUT denunció que la empresa habría impedido el ingreso de funcionarios del Ministerio de Trabajo a la planta de Sopó, donde se realizaría una inspección por quejas de los trabajadores.
La tensión entre el Gobierno Nacional y la empresa Alpina volvió a escalar este lunes, luego de que en redes sociales circularan imágenes en las que, según denuncias, no se estaría permitiendo el ingreso de inspectores del Ministerio del Trabajo a la planta ubicada en Sopó.
Frente a la situación, el presidente Gustavo Petro fue directo y envió un mensaje público a la compañía, en su cuenta en X afrimó que “el ingreso de inspectores de trabajo es perentorio y está bajo la ley, no se expongan a sanciones”.
Otra de las reacciones llegó desde el movimiento sindical, Fabio Arias Giraldo, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), denunció “funcionarios del Ministerio de Trabajo llegaron a la planta de Sopó para hacer la inspección pertinente frente a denuncias hechas por los trabajadores”, dijo Arias y agregó que “es ilegal que Alpina se niegue”.
Este episodio se suma a antecedentes recientes. En 2024, la Unidad de Investigaciones Especiales del Ministerio del Trabajo formuló pliego de cargos contra Alpina por la presunta promoción, durante varios años, de un pacto colectivo que favorecería a trabajadores no sindicalizados en condiciones consideradas desequilibradas.
Por ahora, el debate y la polémica se concentran en redes sociales, pero el caso abre un nuevo escenario tanto para la empresa como para el gobierno del presidente Gustavo Petro. En medio de investigaciones previas y nuevas denuncias, la situación podría escalar a instancias administrativas e incluso judiciales.
En las horas de la tarde del lunes 22 de febrero, Alpina no se ha pronunciado oficialmente frente a estos señalamientos.








