Ubicada en uno de los destinos más visitados de Cundinamarca, la Finca Turística Ganbare nació como un sueño familiar orientado a ofrecer experiencias diferentes en un entorno natural privilegiado. Más que un hospedaje, el lugar se proyecta como un espacio para reconectar con el entorno, celebrar fechas especiales y vivir momentos memorables.
Su propuesta integra alternativas de alojamiento como glamping de alto confort, una llamativa casa en el árbol, chalets y cabañas completamente dotadas, pensadas para parejas, familias y grupos que buscan privacidad y tranquilidad. A esto se suman experiencias diarias y eventos culturales que fortalecen la identidad del territorio.
La atención personalizada es uno de sus principales diferenciales. Cada detalle, desde la infraestructura hasta el servicio, está diseñado para brindar comodidad sin perder el enfoque sostenible. La finca implementa prácticas responsables con el medio ambiente, promoviendo el uso adecuado de los recursos naturales y la conservación del entorno.
“Ganbare nació con la intención de ofrecer un turismo consciente, donde el visitante no solo descanse, sino que también valore la naturaleza y aporte al desarrollo local”, afirmó Sandra Liliana Duque Hidalgo, representante legal del proyecto.
Además del componente ambiental, la finca genera impacto social mediante la vinculación de mano de obra local y la articulación con proveedores de la región, dinamizando la economía del municipio. Este modelo de gestión busca equilibrar confort, sostenibilidad y responsabilidad social.
Entre los retos a futuro, la administración proyecta fortalecer su oferta de experiencias culturales y ampliar los servicios enfocados en el bienestar, manteniendo siempre su esencia natural y su compromiso con la comunidad.
Con esta propuesta, la Finca Turística Ganbare se posiciona como un referente de turismo rural en Villeta, demostrando que es posible integrar hospitalidad, naturaleza y desarrollo sostenible en un mismo destino.








