Ubicado entre los municipios de Tibacuy, Nilo y Viotá, este imponente destino natural es mucho más que una formación montañosa: se trata de un santuario ecológico y cultural declarado reserva forestal protectora desde 1987.
Este lugar, declarado reserva forestal protectora en 1987, no solo preserva una biodiversidad invaluable, sino que también posee una gran significancia arqueológica y paisajística. Con sus impresionantes panorámicas, el cerro es un refugio para la flora y fauna locales, además de ser testimonio de la profunda conexión espiritual de las antiguas civilizaciones que habitaron la zona.
El ascenso a la montaña Quininí es una experiencia única. Durante la caminata, los visitantes recorren antiguos caminos reales que fueron transitados por la civilización Panche. Estos senderos, cargados de historia, permiten adentrarse en un pasado ancestral, donde el arte rupestre y las huellas de las tradiciones indígenas revelan una estrecha relación con la naturaleza y la luna, considerada su guía espiritual. Al caminar por estos senderos, se puede sentir el eco de las generaciones que habitaron estas tierras hace siglos.
A medida que se asciende, los visitantes tienen la oportunidad de sumergirse en el majestuoso Bosque de Robles, un santuario natural que alberga una rica biodiversidad. Este bosque, compuesto por árboles nativos, es hogar de diversas especies de flora y fauna que coexisten en armonía. El susurro de los árboles, acompañado por el canto de las aves y el viento que acaricia las hojas, invita a la reflexión y a la conexión con la energía pura que emana de la tierra. El recorrido por este bosque es una experiencia mística que transmite la grandeza y serenidad del lugar.
En la tradición local, se cuenta que quienes visitan Quininí no lo hacen por casualidad, pues es la montaña la que elige a quienes pueden entrar. Se dice que, antes de iniciar el recorrido, es necesario pedir permiso a los ancestros para continuar el camino. Esta creencia resalta la conexión espiritual de los habitantes de la región con su entorno natural y ancestral, mostrando un profundo respeto hacia las fuerzas que guían la vida en este territorio.