La ciudad enfrenta una de las nevadas más intensas del invierno, con suspensión masiva de operaciones aéreas, cierre de colegios y restricciones de movilidad.
Una tormenta invernal impacta este 23 de febrero a Nueva York, donde autoridades estatales ordenaron confinamiento parcial, suspenden clases y reportan más de 5.500 vuelos cancelados por acumulación de nieve y fuertes vientos.
De acuerdo con reportes del National Weather Service, el sistema frontal dejó acumulaciones superiores a 30 centímetros en varios sectores del estado, con ráfagas que superaron los 70 kilómetros por hora. Las autoridades advirtieron sobre visibilidad reducida y riesgo de formación de hielo en vías principales.
El aeropuerto internacional John F. Kennedy International y el LaGuardia Airport reportaron la mayor parte de las cancelaciones. Las aerolíneas suspendieron operaciones preventivamente ante las condiciones meteorológicas adversas, mientras equipos de emergencia trabajaron en la remoción de nieve en pistas y terminales.
El gobernador del estado de Nueva York , Kathy Hochul, informó la declaratoria de emergencia en varios condados, lo que permite movilizar recursos adicionales y activar a la Guardia Nacional para apoyar labores logísticas. “Nuestra prioridad es la seguridad de los ciudadanos”, señalaron autoridades estatales en conferencia de prensa.
En la ciudad de Nueva York, el sistema de transporte público opera con retrasos y rutas limitadas. El Departamento de Educación confirmó el cierre temporal de escuelas públicas, afectando a más de un millón de estudiantes. También se habilitaron refugios para personas en condición de vulnerabilidad.
Las autoridades recomendaron evitar desplazamientos no esenciales y mantener provisiones básicas en los hogares. Los servicios de energía y calefacción permanecen bajo monitoreo ante el aumento en la demanda eléctrica.








