Tras quejas por malos olores y moscas, las autoridades suspendieron las actividades de la granja en la cuenca del río San Francisco, en Guaduas, y remitieron el caso al Ministerio de Ambiente para posibles sanciones.
En la vereda El Perú, Guaduas, ubicada dentro de la Reserva Forestal Protectora de la Cuenca Hidrográfica del río San Francisco, fue suspendida una operación avícola que funcionaba de manera irregular en esta zona protegida.
El cierre de la granja se realizó tras varias quejas de la comunidad que alertaban sobre malos olores, proliferación de moscas y presuntas fallas en el acceso al agua necesaria para el aseo de la granja. Tras recibir la denuncia, funcionarios ambientales realizaron una visita técnica al lugar y, aunque no se permitió el ingreso al predio, desde el exterior se evidenció que la actividad avícola estaba en funcionamiento.
El predio se encuentra dentro de una reserva forestal de carácter nacional, creada para la conservación y protección de los recursos naturales, por lo que este tipo de actividad productiva resulta incompatible con la vocación ambiental del área.
Durante la verificación, funcionarios de la CAR Cundinamarca establecieron que el lugar cuenta con una concesión de aguas superficiales únicamente para uso doméstico, permiso que, al parecer, estaba siendo utilizado para labores pecuarias.
“Se verificó que el predio cuenta con una concesión de aguas superficiales únicamente para uso doméstico, la cual estaría siendo utilizada para actividades pecuarias, situación que contraviene las condiciones otorgadas en el permiso ambiental”, explicó Karina Garzón, directora regional Bajo Magdalena.
Ante esta situación, la autoridad ambiental ordenó la suspensión inmediata de la actividad avícola y remitió el caso al Ministerio de Ambiente para que evalúe y adopte las sanciones correspondientes. “El caso fue remitido al Ministerio de Ambiente para la adopción de medidas y sanciones correspondientes”, añadió Garzón.








