La Unidad de Restitución de Tierras entregó viviendas en Vergara y Chipaque y restituyó cuatro predios en La Palma, como parte del cumplimiento de órdenes judiciales que buscan garantizar el retorno digno de víctimas del conflicto armado.
Durante el mes de febrero, la Unidad de Restitución de Tierras (URT) Territorial Bogotá adelantó nuevas acciones en Cundinamarca en cumplimiento de sentencias judiciales, entre ellas la entrega de viviendas a familias en Vergara y Chipaque, así como la restitución material de cuatro predios en la vereda Murca, municipio de La Palma.
La directora territorial, Martha Liliana Arévalo Acevedo, explicó que la política de restitución no se limita a devolver la tierra, sino que busca garantizar condiciones reales para el retorno de las familias. Según indicó, muchas de estas propiedades estuvieron abandonadas durante más de dos décadas, por lo que el proceso incluye vivienda digna, acompañamiento institucional y la estructuración de proyectos productivos.
En La Palma, la entrega material benefició a Teresa Mahecha, víctima del conflicto armado que debió abandonar sus tierras tras el asesinato de varios integrantes de su familia. Los cuatro predios restituidos, que suman cerca de 10 hectáreas, estaban destinados a cultivos de café, cacao, arracacha, yuca, maíz, plátano, aguacate, naranja y caña panelera, productos que anteriormente se comercializaban en la plaza municipal.
Desde la URT se destacó que la restitución representa no solo la devolución de un bien, sino la materialización del acceso a la justicia. Tras la entrega, continúan etapas como trámites sucesorales, revisión del uso del suelo y coordinación con alcaldías para aplicar alivios en el impuesto predial y otras medidas administrativas ordenadas por los jueces.
El proceso también contempla acompañamiento psicosocial y acciones con enfoque diferencial, en articulación con la Unidad para las Víctimas, la Gobernación de Cundinamarca y las administraciones municipales, especialmente en casos donde el retorno implica volver a territorios marcados por hechos violentos.
Para Teresa Mahecha, la restitución abre la posibilidad de retomar su proyecto agrícola tras años de desplazamiento, con la expectativa de volver a producir y reconstruir su vida en el territorio.
Actualmente, la URT registra cerca de 3.000 solicitudes de restitución en Cundinamarca. La provincia de Rionegro concentra un alto número de decisiones judiciales: solo en La Palma existen cerca de 200 sentencias y 78 demandas que buscan restituir derechos a igual número de familias.
Las acciones continúan en distintos municipios del departamento, donde la restitución de tierras avanza como un mecanismo judicial orientado a restablecer derechos y garantizar condiciones de retorno y permanencia para las víctimas del despojo y el abandono.








