El siniestro ocurrió el 15 de febrero de 2026 en zona rural de Norte de Santander y dejó como víctimas a los ocupantes de la aeronave que cubría la ruta regional; el caso es relevante por tratarse de un accidente en operación comercial bajo investigación oficial.
La Aeronáutica Civil entregó los primeros hallazgos del accidente del avión que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña y confirmó que no se evidencian fallas mecánicas iniciales. El hecho dejó 15 personas fallecidas y es objeto de análisis técnico.
El accidente se registró en la tarde del 15 de febrero y cobró la vida de los pasajeros y tripulantes que se desplazaban en la ruta regional entre Cúcuta y Ocaña.
De acuerdo con el reporte preliminar presentado por la autoridad aérea, el descenso ocurrió en un sector de topografía compleja y bajo condiciones meteorológicas variables. La pérdida de altitud es uno de los elementos centrales dentro del análisis que adelantan los investigadores designados para esclarecer lo ocurrido.
La ministra de Transporte señaló que “hasta el momento no se han identificado fallas en el motor ni en los sistemas principales de la aeronave”, por lo que la investigación se concentra en factores operacionales y ambientales. Los equipos técnicos revisan los registros de vuelo, las comunicaciones previas al accidente y los reportes meteorológicos del corredor aéreo.
Entre las hipótesis preliminares se analiza la posible incidencia de nubosidad densa en la zona, lo que habría reducido la visibilidad. Sin embargo, la Aeronáutica Civil precisó que el proceso investigativo continúa y que el informe definitivo podría tardar varios meses, conforme a los protocolos internacionales en materia de seguridad aérea.
El caso es relevante por tratarse de un accidente en una ruta regional con operación regular de pasajeros, lo que activa protocolos nacionales e internacionales de investigación. Las labores de recuperación de evidencia y análisis técnico se desarrollan con acompañamiento del Ministerio de Transporte y organismos especializados.








