La decisión judicial revive el debate sobre uno de los episodios más significativos de violencia política en Colombia: el asesinato del candidato presidencial Luis Carlos Galán en 1989 y las responsabilidades estatales señaladas en el proceso judicial.
Un juez de ejecución de penas de Bogotá otorgó la libertad condicional al general (r) Miguel Alfredo Maza Márquez, exdirector del DAS, luego de verificar el cumplimiento de los requisitos legales tras su condena por el magnicidio de Luis Carlos Galán.
La decisión se adoptó después de que el despacho judicial verificara que el exdirector del extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) cumplió el tiempo mínimo exigido por la legislación colombiana para acceder al beneficio de libertad condicional. El juez también tuvo en cuenta el cumplimiento de requisitos administrativos y disciplinarios, entre ellos la certificación de buena conducta durante su permanencia en prisión.
El fallo establece un periodo de prueba de 132 meses, 29 días y 13 horas, equivalente a más de once años de seguimiento judicial. Durante ese tiempo, Maza Márquez deberá cumplir varias condiciones impuestas por la autoridad judicial, entre ellas la constitución de una caución prendaria equivalente a cinco salarios mínimos como garantía del cumplimiento de las obligaciones derivadas del beneficio.
Maza Márquez fue condenado a 30 años de prisión por su responsabilidad en el asesinato del líder liberal Luis Carlos Galán Sarmiento, ocurrido el 18 de agosto de 1989 durante un acto político en el municipio de Soacha, Cundinamarca. El exdirector del DAS permanecía privado de la libertad desde noviembre de 2013 y había cumplido aproximadamente doce años y tres meses de la condena.
La Corte Suprema de Justicia concluyó en 2016 que existió un acuerdo entre estructuras paramilitares del Magdalena Medio y el entonces director del DAS para facilitar el asesinato del candidato presidencial. Según la sentencia, una de las acciones determinantes fue el debilitamiento del esquema de seguridad que protegía al dirigente liberal.
El alto tribunal también determinó que la designación del jefe de escoltas del candidato generó vulnerabilidades en el dispositivo de seguridad. De acuerdo con el fallo, estas condiciones facilitaron que el atentado se ejecutara durante el acto político realizado en Soacha, un hecho que marcó profundamente la historia política reciente del país.
El asesinato de Luis Carlos Galán es considerado uno de los episodios más graves de violencia política en Colombia. El caso continúa siendo un referente judicial e histórico en el análisis de la relación entre narcotráfico, estructuras armadas ilegales y el impacto de la violencia en la democracia colombiana.








