El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que cualquier intento de mediación debe dirigirse a quienes, según Teherán, iniciaron las hostilidades, mientras continúan las tensiones tras nuevos ataques en la región del Golfo.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, reaccionó a las iniciativas internacionales que buscan detener la escalada militar en Oriente Medio y señaló que los esfuerzos diplomáticos deben centrarse en quienes, según su gobierno, iniciaron las hostilidades. A través de una publicación en redes sociales, el mandatario sostuvo que “quienes quieran mediar deberían dialogar con quienes empezaron el conflicto”, reiterando que las acciones de Irán responden a ataques previos.
Las declaraciones del jefe de Estado se conocieron mientras la república islámica confirmó una nueva ofensiva contra objetivos estratégicos en la región. De acuerdo con reportes internacionales, misiles iraníes impactaron la principal refinería de Baréin, uno de los centros energéticos más relevantes del Golfo Pérsico.
Este ataque se suma a una serie de operaciones militares que Irán ha dirigido contra instalaciones e infraestructuras de países aliados de Estados Unidos en la región, luego del ataque conjunto que, según Teherán, realizaron fuerzas estadounidenses e israelíes contra territorio iraní.
En paralelo, varios líderes europeos han advertido sobre los efectos que la escalada militar puede tener en la estabilidad global. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, afirmó durante una declaración pública que “la escalada bélica es una amenaza no solo para la paz del mundo, sino también para la prosperidad de las empresas y de las familias”, al referirse al impacto que el conflicto podría tener en el costo de vida y en la economía internacional.
Analistas internacionales señalan que la confrontación en el Golfo puede afectar directamente el mercado energético mundial, debido a que gran parte del petróleo que abastece a Europa y Asia transita por rutas estratégicas cercanas a la zona de conflicto.
Entre tanto, organismos internacionales continúan evaluando posibles mecanismos diplomáticos para reducir la tensión en la región, mientras se multiplican las declaraciones de gobiernos y bloques regionales sobre la necesidad de evitar una expansión del conflicto en Oriente Medio.








