Teherán alertó este jueves que responderá de forma inmediata ante cualquier ataque de Washington, en medio del aumento de tensiones en Oriente Medio
Las advertencias fueron emitidas por el liderazgo político y militar de Irán, luego de recientes declaraciones y movimientos estratégicos atribuidos a Estados Unidos en la región. Desde Teherán se afirmó que cualquier operación militar sería interpretada como un acto de guerra directa y recibiría una respuesta “sin precedentes”, según comunicados difundidos por medios oficiales.
El pronunciamiento se produce en un contexto de alta sensibilidad regional, marcado por la presencia militar estadounidense en Oriente Medio y por los conflictos abiertos en Gaza, el mar Rojo y el sur del Líbano. Autoridades iraníes reiteraron que su postura es defensiva, pero advirtieron que cuentan con capacidades militares y aliados estratégicos que podrían ampliar el alcance de un eventual enfrentamiento.
El líder supremo, Alí Jamenei, sostuvo que Irán no busca una guerra, pero subrayó que el país “no permanecerá pasivo” ante una agresión externa. En la misma línea, voceros del Gobierno señalaron que la estabilidad regional depende del respeto a la soberanía de los Estados y del cese de acciones unilaterales.
Entre tanto, Turquía se ofreció como mediador para reducir las tensiones. El Ministerio de Relaciones Exteriores turco confirmó que este viernes recibirá en Ankara al canciller iraní para abordar posibles mecanismos de diálogo con Washington. Según fuentes diplomáticas, el encuentro buscará abrir canales de comunicación indirecta y evitar que la confrontación escale a un conflicto abierto de carácter regional.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de estas gestiones diplomáticas, mientras organismos multilaterales y gobiernos aliados insisten en la necesidad de privilegiar el diálogo frente al uso de la fuerza en una región ya impactada por múltiples focos de inestabilidad.








