La actividad se llevó a cabo el 3 de abril como parte de un programa de reintegración que busca abrirles oportunidades a quienes están próximos a recuperar su libertad.
Un grupo de personas privadas de la libertad del centro penitenciario de Girardot se sumó a la recuperación del Estadio Luis Antonio Duque. Con brochas, pintura y compromiso, aportaron a una jornada de trabajo comunitario que le devolvió vida a uno de los escenarios deportivos más importantes del municipio.
Durante la jornada, los internos adelantaron labores de limpieza, pintura y mantenimiento en las zonas comunes del estadio.
La actividad fue promovida por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), con el apoyo de entidades locales, que respaldan esta estrategia como una vía efectiva para la resocialización. Se trata de un modelo que le apuesta a la inclusión y al fortalecimiento del tejido social.
La participación activa en este tipo de actividades permite que los internos desarrollen habilidades laborales útiles para su futuro y, al mismo tiempo, reconecten con la comunidad. Este tipo de experiencias también favorece el reconocimiento de sus capacidades fuera del entorno penitenciario.
Leonardo Hernández, uno de los participantes, expresó su emoción al sentirse parte de un cambio real: “Podemos hacer cosas buenas por los demás. Este trabajo nos demuestra que aún tenemos algo valioso que ofrecer y nos acerca a la esperanza de un nuevo comienzo”.