La presidenta del gremio cañero alertó que el aumento de inventarios y la falta de reglas claras para el abastecimiento podrían obligar a detener siete plantas en el suroccidente del país, con impacto directo en empleo y producción energética.
En entrevista con El Tren de la Mañana, la presidente de Asocaña, Claudia Calero, señaló que la industria que representa acumula 50 millones de litros de etanol y, que ante el incremento de importaciones y la ausencia de un mecanismo de ordenamiento, el sector podría detener operaciones en una semana.
Calero, confirmó que el sector atraviesa una situación crítica por la acumulación de inventarios de etanol. Según explicó, actualmente hay cerca de 50 millones de litros almacenados, cifra que, de mantenerse, obligaría a frenar la operación de siete plantas productoras, seis de ellas ubicadas en el suroccidente colombiano.
“Estamos a una semana de parar las plantas”, afirmó Calero durante la entrevista, al señalar que ya se han reducido las tasas de molienda y ajustado la producción, pero que los inventarios continúan creciendo. La dirigente gremial explicó que la producción de etanol, azúcar y energía funciona de manera integrada, por lo que detener una línea implica afectar las demás.
De concretarse la suspensión, estarían en riesgo 28.000 empleos directos vinculados a la producción de etanol, de los 286.000 que genera toda la agroindustria de la caña en el país. La dirigente indicó que el impacto no solo sería laboral, sino también social en las comunidades del área de influencia.
Calero atribuyó la coyuntura a las altas importaciones de etanol y a la ausencia de reglas claras y predecibles que permitan ordenar los flujos de abastecimiento. “No nos oponemos a las importaciones, pero el producto importado no puede desplazar el producto nacional”, sostuvo.
El gremio participa desde esta semana en una mesa de diálogo convocada por el Ministerio de Minas y Energía, mientras los trabajadores sindicalizados adelantan manifestaciones. Según explicó la presidenta de Asocaña, el 96% de la población trabajadora del sector está sindicalizada y el gremio respeta el derecho a la protesta.
La discusión se centra en la necesidad de establecer un mecanismo que priorice el consumo del etanol nacional y utilice las importaciones como complemento, con el fin de evitar nuevas acumulaciones y garantizar la sostenibilidad del programa de oxigenación de gasolinas.








