La propuesta, que ya superó su primer debate en la Cámara de Representantes, introduce incentivos fiscales de hasta el 30% para empresas que respalden equipos femeninos, en un intento por cerrar brechas de financiación y atraer inversión al fútbol profesional femenino.
El Congreso de la República se logró un paso más en la aprobación de un proyecto de ley que establece beneficios tributarios para empresas que financien clubes del fútbol femenino profesional.
La iniciativa que superó el primer debate en la Cámara de Representantes, propone deducciones fiscales de hasta el 30% a personas jurídicas que patrocinen equipos femeninos de fútbol; enmarcado en un proyecto de ley, que busca atraer inversión privada y consolidar un modelo económico más estable para esta disciplina deportiva.
La iniciativa parlamentaria plantea, que las empresas puedan obtener hasta el 30% en incentivos tributarios, en razón a que inviertan y apoyen clubes del fútbol femenino; convirtiendo el patrocinio en un mecanismo de incentivo fiscal y desarrollo deportivo. buscamos posicionar al sector privado como aliado estratégico en el crecimiento de esta rama del deporte, añadieron los cabildantes.
De acuerdo con el documento, la propuesta responde a una necesidad estructural: equilibrar la brecha de financiación frente al fútbol masculino y garantizar condiciones laborales dignas para las jugadoras, en un contexto donde el talento femenino ha mostrado resultados evidentes en competencias nacionales e internacionales.
El proyecto deja de ser una propuesta y empieza a convertirse en una realidad que transforma vidas, señala el legislativo; al destacar que el paso en el trámite parlamentario, representa un avance hacia decisiones concretas que impactan el futuro del fútbol femenino en el país .
Además del componente deportivo, la iniciativa incorpora un enfoque económico: la inversión privada no solo generaría ingresos para los clubes, sino también retorno reputacional y visibilidad para las empresas patrocinadoras, lo que refuerza el vínculo entre sector empresarial y desarrollo social.
Entre los efectos esperados se encuentran la generación de ingresos estables para los equipos, el fortalecimiento de la competitividad internacional y la consolidación de un ecosistema deportivo más sostenible, en el que el fútbol femenino deje de vivir de promesas y se convierta en una estructura consolidada para el aporte económico, dentro del deporte colombiano.
La aprobación en primer debate, marca el inicio de un proceso en el Congreso, que busca traducir el reconocimiento del talento femenino en oportunidades concretas, mediante herramientas fiscales que incentiven la inversión y contribuyan a reducir las desigualdades históricas en el sector deportivo.








