La canciller Laura Sarabia resaltó el papel clave de los campesinos en garantizar la seguridad alimentaria y en la exportación de productos agrícolas.
El nuevo centro, que contó con una inversión de $10.000 millones, tiene capacidad para almacenar hasta 5.000 toneladas de papa en condiciones óptimas, lo que permitirá reducir en un 30 % las pérdidas poscosecha y mejorar la competitividad del sector. Con tecnología de punta en conservación y procesamiento, esta infraestructura beneficiará directamente a más de 500 productores en la región.
Sarabia destacó la importancia del campo en la economía nacional y enfatizó que este tipo de proyectos fortalecen la cadena de valor agroalimentaria, permitiendo que los productos colombianos lleguen a más mercados internacionales. En 2024, Colombia exportó más de 20.000 toneladas de papa procesada, y con este nuevo centro se espera incrementar esa cifra en un 15 % para 2025.
“La labor de los campesinos y campesinas es esencial para Colombia. Su esfuerzo diario no solo alimenta nuestras mesas, sino que también impulsa el crecimiento económico y la presencia de nuestros productos en el mundo”, afirmó la Canciller.
El evento contó con la presencia de líderes del sector agropecuario, representantes del Gobierno Nacional y productores locales, quienes celebraron este avance como un paso clave para la modernización del agro y la consolidación de la soberanía alimentaria en el país.