La medida tendrá una duración inicial de dos años y busca limitar el desarrollo de nuevos proyectos mineros en uno de los ecosistemas estratégicos del país.
El Gobierno Nacional declaró una zona de reserva natural temporal de 940 mil hectáreas en la Sierra Nevada de Santa Marta, una decisión que busca proteger este ecosistema mientras se adelantan estudios ambientales y se evalúan posibles actividades extractivas en la región.
La medida tendrá una duración inicial de dos años y limita el desarrollo de nuevos proyectos mineros mientras las autoridades ambientales adelantan evaluaciones técnicas sobre el impacto de estas actividades en el ecosistema.
La decisión fue recibida de manera positiva por organizaciones ambientalistas y comunidades indígenas que habitan el territorio, quienes consideran que la reserva contribuye a la protección de la biodiversidad y de las fuentes hídricas de la región.
La Sierra Nevada es además un territorio ancestral para pueblos indígenas como los Kogui, Arhuaco, Wiwa y Kankuamo, comunidades que han insistido durante años en la necesidad de reforzar las medidas de protección ambiental en esta zona.
Según el Gobierno, la declaratoria busca fortalecer la conservación del ecosistema y garantizar que cualquier proyecto económico en la región sea evaluado bajo criterios ambientales rigurosos.
Sin embargo, algunos expertos en temas energéticos y mineros han planteado cuestionamientos sobre la decisión, señalando que la medida podría generar incertidumbre jurídica para proyectos que ya estaban en fase de evaluación o exploración..
Mientras tanto, el Gobierno señaló que durante el periodo de reserva se realizarán estudios técnicos, ambientales y sociales para definir el futuro del territorio y las posibles actividades que podrían autorizarse en la zona.








