Más de 125 mil intervenciones están previstas en Bogotá y Cundinamarca para reducir fallas en el servicio eléctrico durante la ola invernal.
Las fuertes lluvias que atraviesan Bogotá y Cundinamarca tienen en alerta al sistema eléctrico, y uno de los mayores riesgos está en los árboles que terminan chocando con las redes. Para evitar cortes de luz, Enel Colombia intensificó las podas y talas en zonas críticas donde la vegetación puede generar fallas.
La empresa viene de un 2025 con más de 215 mil intervenciones realizadas y ahora proyecta otras 125 mil durante el primer semestre de 2026. La inversión supera los 28 mil millones de pesos y se concentrará principalmente en el departamento de Cundinamarca, donde este problema es más frecuente, en especial en zonas rurales.
Según la empresa, con lluvias, vientos y suelos inestables, las ramas o árboles pueden caer sobre las redes y provocar interrupciones del servicio. Por eso, las labores buscan anticiparse a estos escenarios y reducir el impacto para los usuarios.
Estos trabajos no se hacen de cualquier manera. Solo personal capacitado puede intervenir cerca de redes eléctricas debido al alto riesgo que implica, y además se aplican medidas ambientales como limitar la poda y compensar con la siembra de nuevos árboles.
Desde la compañía también hacen un llamado a la comunidad para no manipular árboles cercanos al cableado. Si se detecta algún riesgo, lo más seguro es reportarlo para que sea atendido sin poner en peligro la vida ni el servicio.








