226.465 habitantes se beneficiarán con la actualización de los Planes de Gestión de los Residuos Sólidos, PGIRS en diez municipios de Cundinamarca, una intervención que busca reducir en 45 % los residuos enviados a relleno sanitario e impulsar la economía circular.
Con una inversión de $381 millones, la Gobernación de Cundinamarca, a través de Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC), inició la actualización de los Planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS) en diez municipios del departamento, con el propósito de mejorar la planificación del servicio de aseo y fortalecer el aprovechamiento de residuos.
La estrategia se implementará en Apulo, Albán, Anolaima, Viotá, Tausa, Mosquera, Bojacá, La Calera, Guataquí y Nariño, beneficiando a 226.465 habitantes mediante ajustes técnicos en recolección, aprovechamiento, cultura ciudadana y reducción de residuos enviados a disposición final.
Desde la Subgerencia Técnica y Operativa de EPC se desarrolla la fase diagnóstica del servicio de aseo en cada territorio, insumo clave para formular planes ajustados a las dinámicas poblacionales y operativas de cada municipio.
Iveth Cantora, líder del grupo PGIRS de EPC, explicó que el instrumento orienta la gestión integral desde la generación hasta la disposición final de los residuos, e incluye procesos de almacenamiento, tratamiento y aprovechamiento.
La meta planteada es reducir en 45 % las toneladas de residuos que actualmente se disponen en relleno sanitario, prolongando la vida útil de estos sitios y disminuyendo costos futuros para las administraciones locales.
El proyecto contempla cuatro componentes: optimización de rutas de recolección; inclusión y caracterización de recicladores para avanzar en su formalización; campañas de separación en la fuente; y estudios técnicos para implementar tecnologías de tratamiento de residuos orgánicos e inorgánicos. La iniciativa se enmarca en la transición hacia esquemas de economía circular que prioricen el reciclaje y la recuperación de materiales.








