El Gobierno de Estados Unidos incluyó este 24 de octubre de 2025 al presidente Gustavo Petro en la llamada Lista Clinton, una medida que también cobija a la primera dama Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro y al ministro del Interior, Armando Benedetti. La decisión, impulsada por el senador colombiano-estadounidense Bernie Moreno, ha generado tensiones diplomáticas y preocupación internacional.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos actualizó la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) administrada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), en la que fueron incluidos el presidente Gustavo Petro y tres personas de su círculo más cercano.
Según el documento oficial, los sancionados fueron designados bajo la categoría Counter Narcotics Designations, que aplica a individuos señalados de tener presuntos vínculos con actividades de narcotráfico o lavado de dinero. Las sanciones restringen cualquier tipo de transacción financiera o comercial en dólares con entidades o ciudadanos estadounidenses.
La Lista Clinton fue creada en los años noventa durante el gobierno de Bill Clinton como un mecanismo para combatir el narcotráfico internacional y el lavado de activos. Esta herramienta permite al Departamento del Tesoro congelar bienes, restringir movimientos bancarios y bloquear relaciones comerciales con personas o empresas vinculadas a delitos financieros o violaciones graves de derechos humanos.
Salir de la lista es un proceso largo y complejo. Los afectados deben demostrar ante la OFAC, con pruebas verificables, que no tienen relación con actividades ilícitas. Mientras tanto, sus bienes y cuentas pueden permanecer bloqueados indefinidamente.
El senador Bernie Moreno, impulsor de la medida, explicó que “estar en la Lista Clinton afecta gravemente la reputación y las operaciones financieras de cualquier individuo o entidad, al impedir el acceso al sistema financiero basado en el dólar”.
Expertos advierten que la inclusión del mandatario colombiano podría tensar aún más las relaciones bilaterales entre Bogotá y Washington, ya afectadas por las declaraciones recientes de Petro, quien calificó de “nazi” a miembros del gobierno estadounidense y criticó abiertamente la política antidrogas de Donald Trump.
La Casa de Nariño aún no ha emitido un pronunciamiento oficial, pero fuentes diplomáticas señalan que Colombia podría solicitar una revisión del caso ante la OFAC.








