La medida busca aliviar la escasez de combustible que ha agravado los apagones y la crisis energética en la isla caribeña.
Un buque procedente de Rusia podrá atracar en Cuba luego de que Washington flexibilizara las restricciones que durante más de dos meses impidieron el suministro de petróleo hacia el país caribeño.
El cargamento de crudo está destinado a reforzar el sistema energético cubano, que atraviesa una etapa crítica marcada por la falta de combustible para la generación eléctrica.
Durante las últimas semanas la escasez de petróleo ha provocado apagones prolongados en diferentes regiones del país, así como afectaciones en el transporte, la producción industrial y el funcionamiento de servicios esenciales.
La autorización representa un cambio frente a las restricciones que habían limitado el ingreso de hidrocarburos hacia la isla. Analistas internacionales consideran que la decisión responde, en parte, a preocupaciones humanitarias por el deterioro de las condiciones de vida de la población.
Cuba depende en gran medida de las importaciones de combustible para mantener en funcionamiento su sistema eléctrico. El envejecimiento de las plantas termoeléctricas y la falta de recursos para modernizar la infraestructura energética han agravado el problema en los últimos años.
La reducción del suministro por parte de algunos aliados internacionales también ha contribuido a profundizar la crisis energética, que ha derivado en interrupciones frecuentes del servicio eléctrico en todo el país.








