Autoridades de salud reforzaron controles a la venta de pescado en Bogotá como una medida preventiva para Semana Santa y decomisaron productos en mal estado por fallas en refrigeración, almacenamiento y manipulación en plazas y expendios.
La Secretaría Distrital de Salud endureció los operativos de inspección a la venta de pescado en plazas y expendios de la ciudad, con el objetivo de prevenir riesgos sanitarios y garantizar la calidad de los productos durante la temporada de Semana Santa.
Con controles reforzados en puntos críticos de comercialización, las autoridades distritales reportaron el decomiso de varias cantidades de productos hidrobiológicos en mal estado y el fortalecimiento de la vigilancia sobre la cadena de frío, el almacenamiento y las condiciones de manipulación, especialmente en plazas de mercado y zonas de alta circulación comercial.
Las acciones de inspección, vigilancia y control se concentraron en plazas como Corabastos, Paloquemao, Restrepo y Las Ferias, así como en expendios y locales ubicados en localidades como Kennedy, Suba, Ciudad Bolívar y Engativá, donde se registra mayor movimiento de compradores durante esta temporada.
Según reportes oficiales, en lo corrido de la Semana Santa se han incautado productos por incumplimientos sanitarios relacionados con ruptura de la cadena de frío, descomposición y almacenamiento inadecuado. Estas intervenciones hacen parte de la estrategia distrital para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos.
El secretario distrital de Salud, Gerson Bermont, señaló que los controles buscan proteger la salud de los ciudadanos y garantizar que el pescado que llega a la mesa de los bogotanos cumpla con las condiciones sanitarias exigidas. Explicó además que los operativos incluyen verificación de temperaturas, condiciones de transporte, higiene de los manipuladores y trazabilidad del producto.
Durante las inspecciones, las autoridades identificaron fallas en la refrigeración, exposición prolongada a temperatura ambiente y deficiencias en las prácticas de manipulación. Como resultado, se han aplicado medidas sanitarias como decomisos, cierres temporales de establecimientos y apertura de procesos sancionatorios.
La Secretaría también reiteró recomendaciones a los consumidores, entre ellas verificar que el pescado tenga olor fresco, ojos brillantes y agallas rojas, y adquirirlo únicamente en establecimientos autorizados. Estas acciones se complementan con jornadas pedagógicas dirigidas a comerciantes para fortalecer los estándares de calidad.
Según cifras distritales, en operativos similares realizados en años anteriores se inspeccionaron más de 1.500 establecimientos y se decomisaron varias toneladas de alimentos en mal estado. Para 2026, el Distrito prevé mantener el refuerzo institucional y la articulación intersectorial con el fin de reducir riesgos sanitarios durante la temporada de mayor consumo de pescado.








