En el primer Día sin carro y sin moto de 2026 en Bogotá, se registra una reducción del 72 % en emisiones contaminantes. Fueron impuestos unos 1.900 comparendos por incumplimiento de la restricción vehicular en las 16 horas de vigencia. Cada infractor recibió una sanción económica de $633.200, acompañada de la inmovilización del automotor.
Los reportes ambientales indican una disminución del 72 % en las emisiones de CO2 durante el desarrollo de la actividad y un impacto positivo en la calidad del aire y el fomento de alternativas sostenibles. El uso de los vehículos eléctricos se incrementó en 82 % con respecto a enero del año anterior.
El sistema de transporte público utilizó el máximo de su capacidad atendiendo la demanda ciudadana. Transmilenio dispuso de 10.482 buses, distribuidos entre servicios troncales, zonales y alimentadores, apoyados por las 163 cabinas del sistema TransMiCable.
La ciudadanía manifestó una percepción dividida: la mayoría apoya la ampliación de la medida con más jornadas al año y otros refieren incomodidad, objetando dificultades para transportarse.
En síntesis, la jornada promueve un “respirar limpio”, con inconvenientes en cuanto al estado de la malla vial y eficiencia del servicio público. No obstante, el Distrito resalta que acciones colectivas como el Día sin carro y sin moto son fundamentales para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.








