Las obras del corredor de la carrera Séptima en Bogotá avanzan en su fase inicial en el norte de la ciudad, entre calles 99 y 200, con cierres parciales desde el 30 de marzo y una ejecución escalonada que se proyecta hasta el año 2030.
Con cierres parciales en marcha y desvíos activos desde el 30 de marzo, comenzó la ejecución del proyecto de intervención de la carrera Séptima en el norte de Bogotá, donde se concentran los primeros frentes de obra entre las calles 99 y 127, uno de los tramos con mayor carga vehicular de la ciudad.
El proyecto, dividido en varios frentes de obra, inicia actividades y contempla intervenciones progresivas con planes de manejo de tráfico en Usaquén y Chapinero, mientras el tramo centro permanece sin ejecución tras la revocatoria de su licitación.
La intervención corresponde a la primera etapa del proyecto que busca transformar este eje vial con mejoras en espacio público, movilidad y sostenibilidad, tras más de una década de discusión técnica y ajustes en su diseño.
El primer tramo a intervenir entre las calles 99 y 127, es uno de los puntos con mayor congestión vehicular en la ciudad. Allí se concentrarán las primeras obras que incluyen adecuaciones viales, reorganización del tráfico y recuperación del espacio público.
Entre las acciones a realizar se encuentran la construcción y ampliación de andenes, la implementación de carriles preferenciales, la mejora en intersecciones y la adecuación de ciclorrutas y zonas peatonales. También se incorpora un componente ambiental con siembra de árboles, manejo de aguas lluvias y reducción de emisiones.
En contraste, el tramo centro, entre las calles 24 y 99, no planea obras por el momento. Esto se debe a la revocatoria de la licitación en agosto de 2024, por lo que en este sector se mantienen las condiciones actuales de movilidad, incluido bici carril.
La Secretaría de Movilidad informó que, para poder realizar las obras, se aplicarán cierres parciales y desvíos en la zona; igualmente indicó que los trabajos se ejecutarán por segmentos para reducir el impacto, pero es necesario que los ciudadanos programen sus recorridos con anticipación, indicaron voceros de la entidad.
El Distrito informó que la intervención permitirá mejorar los tiempos de desplazamiento, aumentar la seguridad vial y optimizar las condiciones para peatones, ciclistas y usuarios del transporte público en este corredor estratégico del norte de la ciudad.
Se proyecta una intervención a mediano plazo, con una finalización de la obra al año 2030; una intervención que incluye mejoras en espacio público, movilidad sostenible y mejores condiciones ambientales a lo largo del eje.
La iniciativa ha sido objeto de discusión durante más de diez años, con modificaciones en su alcance y enfoque. Su inicio es una ejecución vial, que aunque polémica; es esperada por muchos para mejorar la movilidad en Bogotá.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a informarse sobre los cierres y desvíos vigentes, así como a planificar sus recorridos, mientras avanzan las obras que marcarán la transformación progresiva de la carrera Séptima.








