El gremio llega a su aniversario con presencia en más de 17 departamentos, exportaciones a más de 30 países y una cadena productiva que hoy vincula a miles de pequeños productores y empleos rurales en Colombia.
Corpohass llega a su aniversario número 13 con un balance que confirma el peso que ha ganado el aguacate Hass en la economía agroexportadora del país. Desde su fundación, el 10 de abril de 2013, la corporación se ha convertido en un articulador clave entre productores, exportadores y, más recientemente, transformadores, en una cadena que hoy tiene impacto en más de 17 departamentos de Colombia.
El crecimiento del sector se refleja en su dimensión productiva. Actualmente, el país registra más de 40.000 hectáreas sembradas en 245 municipios, una expansión que ha permitido posicionar al aguacate Hass como uno de los productos agrícolas de mayor dinamismo en el comercio exterior. Para el primer trimestre de 2026, el sector proyectaba exportaciones por 48.597 toneladas, con Europa y Estados Unidos como sus principales destinos. En esos mercados, Colombia ya ocupa el segundo lugar como proveedor en Europa y el cuarto en Estados Unidos, según cifras divulgadas por el gremio.
Uno de los datos más relevantes del modelo productivo es la participación de pequeños productores. Corpohass reporta que el 81,7 % de sus afiliados corresponde a campesinos de pequeña escala, un indicador que muestra cómo esta agroindustria se ha convertido también en una alternativa de desarrollo rural. A eso se suma su impacto social en territorios golpeados por la violencia: cerca del 45 % del empleo que genera la cadena se concentra en Zonas Más Afectadas por el Conflicto.
En total, la cadena del aguacate Hass genera más de 82.000 empleos directos y sustenta el ingreso de alrededor de 235.000 a 240.000 personas de manera directa e indirecta, de acuerdo con cifras sectoriales difundidas por Corpohass en sus reportes y publicaciones recientes.
La presidenta ejecutiva de Corpohass, Katheryn Mejía, destacó que el aniversario no solo marca un crecimiento comercial, sino también una apuesta por la sostenibilidad y el valor agregado. “Hoy celebramos la unión, el aporte social y el compromiso con la sostenibilidad, que nos han permitido posicionarnos en más de 30 países”, señaló. Esa estrategia incluye la protección ambiental, pues cerca del 40 % del área cultivada se destina a conservación, así como la incorporación de transformadores a la cadena desde 2025, con productos como aceite, pulpa y guacamole.
Para Cundinamarca, este comportamiento del sector abre una oportunidad relevante de diversificación rural. El departamento cuenta con amplias áreas aptas para el cultivo de aguacate Hass, según la UPRA, lo que refuerza su potencial para integrarse con mayor fuerza a una cadena que hoy combina exportación, empleo campesino, sostenibilidad y agroindustria.








