El parlamento peruano designó a un nuevo jefe de estado tras la reciente destitución del mandatario interino, en medio de un escenario de inestabilidad política que ha marcado la última década en el país andino.
El Congreso de la República del Perú designó a José María Balcázar como presidente interino, con el propósito de garantizar la continuidad institucional mientras se estabiliza el escenario político.
La elección de José María Balcázar se produjo horas después de que el legislativo aprobara la salida del entonces presidente interino José Jerí, quien perdió una moción de censura en el pleno.
Con esta designación, Balcázar asume también la presidencia del Congreso, figura que constitucionalmente debe encargarse del ejecutivo en caso de vacancia.
El nuevo mandatario se convierte en el octavo presidente en Perú en los últimos diez años, un periodo marcado por crisis institucionales, procesos de vacancia, renuncias y cambios sucesivos en el liderazgo del país. La sucesión se dio en una sesión plenaria extraordinaria en Lima, con votación de las bancadas que previamente habían inscrito sus candidaturas.
Según lo establecido por la Constitución peruana, el presidente del Congreso asume la jefatura del estado de manera transitoria hasta que se defina un nuevo proceso político o electoral, dependiendo de las decisiones que adopte el legislativo en los próximos días.
La designación ocurre en un contexto de tensión política y cuestionamientos ciudadanos frente a la estabilidad democrática. Analistas locales advierten que el principal desafío del nuevo mandatario será garantizar gobernabilidad, preservar el orden institucional y dar señales de certidumbre económica en un país que ha tenido una alta rotación presidencial desde 2016.
El Congreso deberá ahora definir la hoja de ruta institucional, mientras distintos sectores políticos evalúan la convocatoria a elecciones o la continuidad del mandato transitorio bajo el nuevo liderazgo.








