Activar las luces de emergencia, señalizar el área y contactar a las autoridades competentes son acciones que pueden salvar vidas y resolver la situación de manera ordenada.
Las emergencias en carretera ocurren sin previo aviso. Un pinchazo, un choque o una falla mecánica pueden dejar a cualquier conductor en una situación vulnerable, por lo que saber cómo reaccionar desde el primer momento es clave para proteger la vida propia, la de los acompañantes y la de otros usuarios de la vía.
Lo primero es mantener la calma. Aunque el instinto puede ser entrar en pánico, conservar la serenidad permite tomar decisiones acertadas. De inmediato, active las luces de emergencia del vehículo para alertar a los demás conductores sobre la situación. Esta señal es fundamental para reducir el riesgo de nuevos accidentes.
Posteriormente, es necesario señalizar el lugar. Ubique triángulos de seguridad o conos reflectivos entre 30 y 50 metros detrás del vehículo. Si se encuentra en una curva, colóquelos antes de esta para garantizar mayor visibilidad. Además, si debe descender del automóvil, utilice siempre un chaleco reflectivo, especialmente en horas nocturnas o en condiciones de baja visibilidad.
Una vez asegurada la zona, comuníquese con las autoridades o servicios de asistencia. En Colombia, puede contactar a la Policía de Carreteras marcando #767, acudir a su aseguradora o solicitar ayuda a la concesión vial correspondiente.
En este sentido, Juan David Heredia, director de proyectos especiales de la Secretaría de Movilidad Contemporánea de Cundinamarca, recomienda ubicar los postes de referencia en la vía para reportar con precisión la ubicación. También sugiere utilizar los teléfonos de emergencia disponibles o los números que aparecen en los tiquetes de peaje, herramientas clave para agilizar la atención.
La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) brinda servicios de asistencia vial gratuita las 24 horas en los corredores concesionados del país, con el apoyo de grúas, carro-taller y ambulancias para atender situaciones como fallas mecánicas, pinchazos o sobrecalentamiento. Estos servicios, financiados a través de los peajes, buscan garantizar la seguridad y continuidad del viaje de los usuarios.
Mientras llega la ayuda, lo más seguro es permanecer dentro del vehículo con los seguros activados, especialmente en zonas solitarias o durante la noche. Esta medida reduce la exposición a riesgos externos y brinda mayor protección.
Adicionalmente, la Secretaría de Movilidad Contemporánea de Cundinamarca, hace énfasis en la prevención como la mejor estrategia. Antes de cualquier viaje, es importante revisar el estado del vehículo, verificar que la documentación esté al día —incluyendo SOAT, revisión técnico-mecánica y licencia de conducción— y respetar siempre los límites de velocidad. Ajustar la conducción a las condiciones del clima y del estado de la vía también puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y una emergencia.








