El Concejo de Bogotá aprobó un decreto que señala espacios libres de drogas. Se busca reducir consumo y comercialización de estupefacientes en cercanías a colegios y universidades.
El Concejo de Bogotá aprobó un acuerdo que delimita espacios libres de drogas en diferentes zonas de la ciudad, especialmente en áreas cercanas a colegios, universidades y parques, consideradas puntos sensibles frente al consumo y la venta de estupefacientes.
Según lo aprobado por el cabildo distrital, la disposición se aplicará en lugares donde se ha identificado presencia de redes de microtráfico o condiciones que facilitan el consumo de sustancias psicoactivas. La medida contempla acciones de vigilancia, prevención y pedagogía con el apoyo de entidades distritales, autoridades de seguridad y comunidades educativas.
De acuerdo con cifras del Distrito, el consumo de sustancias psicoactivas continúa siendo una preocupación en la ciudad. Estudios de salud pública indican que una proporción importante de jóvenes ha tenido contacto con alcohol, marihuana u otras drogas antes de los 18 años, lo que ha llevado a fortalecer estrategias de prevención en entornos escolares.
La medida entrará en vigencia una vez el acuerdo sea sancionado por el alcalde de Bogotá y publicado oficialmente. A partir de ese momento se aplicará como norma distrital orientada a reducir factores de riesgo asociados al consumo temprano y a limitar la presencia de redes de microtráfico en las cercanías de instituciones educativas.
Voceros del Concejo señalaron que los parques y zonas cercanas a colegios deben ser espacios destinados al aprendizaje, el deporte y la convivencia, por lo que su protección se considera prioritaria dentro de las políticas de seguridad urbana.
Especialistas en salud pública y educación coinciden en que intervenir el entorno escolar puede ayudar a disminuir la exposición temprana al consumo. Sin embargo, señalan que estas acciones deben acompañarse de programas de prevención, orientación familiar y atención a jóvenes en riesgo.
La iniciativa también contempla campañas pedagógicas dirigidas a estudiantes y comunidades educativas, así como coordinación entre las secretarías de Educación, Seguridad y Salud para monitorear la implementación de la medida.
Con esta decisión, el Concejo busca reforzar la protección de los espacios educativos y recreativos de la ciudad, promoviendo entornos seguros para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes.








