Bogotá activó la alerta amarilla hospitalaria ante el incremento de infecciones respiratorias agudas (IRA) y la vigilancia epidemiológica por sarampión, en un contexto de mayor demanda de servicios de urgencias y circulación de virus respiratorios, según autoridades sanitarias.
La Secretaría Distrital de Salud de Bogotá decretó Alerta Amarilla en la ciudad tras informar que, en lo corrido del año, se han registrado más de 1,2 millones de atenciones por infecciones respiratorias agudas. Según los reportes, el mayor impacto, cerca del 65 % de los casos, se presenta en menores de cinco años y adultos mayores.
En las últimas semanas, las consultas por síntomas respiratorios han superado las 60.000 atenciones semanales en los sistemas de urgencias.
La cartera distrital de salud informó que la ocupación de servicios de urgencias ha alcanzado niveles superiores al 85 % en algunos hospitales, lo que motivó la activación de protocolos de contingencia y el fortalecimiento del talento humano en áreas críticas.
El Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia advirtió que las afecciones respiratorias siguen siendo una de las principales causas de consulta médica en el país, con picos asociados a cambios climáticos y circulación de virus. Además, reiteró la alerta preventiva frente al sarampión, enfermedad que requiere coberturas de vacunación superiores al 95 % para evitar brotes.
En ese sentido, Bogotá ha intensificado la vacunación, alcanzando coberturas cercanas al 92 % en esquemas infantiles; situación que lleva a que, las autoridades trabajen para cerrar brechas en algunas localidades. La vacunación es clave para prevenir complicaciones y evitar la reaparición de enfermedades eliminadas, reveló la Secretaría.
Por su parte, la Gobernación de Cundinamarca articula acciones con hospitales del departamento para fortalecer la vigilancia epidemiológica, especialmente en municipios con mayor dispersión geográfica; manteniendo un puente de comunicación constante con los sistemas de salud distrital.
Las autoridades recomiendan mantener medidas básicas como el lavado de manos, uso de tapabocas en caso de síntomas, ventilación de espacios y consulta oportuna ante signos de alarma como fiebre persistente o dificultad respiratoria.








