Un total de 60 artesanos cundinamarqueses completaron el programa con formación en diseño, finanzas y comercialización para fortalecer sus emprendimientos.
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Sesenta artesanos de 26 municipios de Cundinamarca finalizaron su proceso de formación en el programa de Fortalecimiento Artesanal 2026, una iniciativa que buscó mejorar sus capacidades técnicas y abrir nuevas oportunidades de mercado para sus productos.
El proceso se desarrolló entre febrero y abril, con una intensidad de 40 horas de formación distribuidas en jornadas semanales. Durante ese tiempo, los participantes recibieron herramientas en áreas clave como diseño, contabilidad, finanzas, comunicación, fotografía y marketing, enfocadas en mejorar tanto la calidad de sus productos como su forma de comercializarlos.
El cierre del programa incluyó una entrega final por parte de los artesanos, estructurada en tres componentes: diseño, gestión y comunicación. En esta fase, cada participante presentó una colección cápsula que recoge su proceso creativo y su proyección en el mercado.
Diego Betancourt, enlace de artesanos del IDECUT, explicó que el proceso tuvo un enfoque práctico: “este programa permitió fortalecer habilidades en diseño y comercialización , integrando herramientas para mejorar la presentación de los productos y su salida al mercado”.
Desde la experiencia de los participantes, el impacto también es personal. Judith López, artesana del municipio de La Mesa, destacó lo que significó el proceso para su oficio y su vida: “este curso ha sido muy importante porque me permitió conocer a otros artesanos y aprender temas de diseño, comunicación y contabilidad que necesitamos para crecer”.
A partir de esta evaluación, se seleccionarán 20 artesanos que continuarán en una segunda etapa con asesorías personalizadas y acompañamiento especializado, enfocado en mejorar técnicas de producción y ampliar sus canales de venta.
La graduación de los participantes está prevista para el próximo 21 de abril, en un evento donde se reconocerá el proceso de formación y el trabajo desarrollado durante estos meses.
Este tipo de iniciativas responde a una necesidad del sector artesanal: muchos productores dominan su técnica, pero requieren herramientas en gestión y comercialización para sostener sus emprendimientos y llegar a nuevos mercados.








