Este sábado 30 de agosto se realizará un encuentro que reunirá a cerca de mil jóvenes músicos de Cundinamarca y Bogotá, con el objetivo de fortalecer la formación artística y proyectar al municipio como un referente cultural y turístico en el departamento.
El municipio se prepara para recibir a 17 bandas marciales que llenarán sus calles de música, color y tradición, convirtiendo este festival en uno de los más representativos del departamento. El secretario de Desarrollo Social, Johan Pardo, destacó que el evento busca ser “un espacio de cultura para el desarrollo de los jóvenes que participan en este festival”.
Este encuentro musical, nacido del esfuerzo comunitario, fue institucionalizado en 2009 mediante un acuerdo municipal que le otorgó presupuesto propio y aseguró su permanencia. El docente Carlos Baquero, impulsor de esa iniciativa, recordó que, gracias a esa decisión, “el festival se ha posicionado como uno de los más importantes del departamento”.
El respaldo de la Alcaldía y de la comunidad ha permitido que el Festival crezca año tras año, atrayendo agrupaciones que han tenido presencia en escenarios departamentales, nacionales e incluso internacionales. Esto, además de fortalecer la identidad cultural, ha dinamizado la economía local con la llegada de visitantes, el consumo en restaurantes y el aprovechamiento de la oferta turística.
Para los jóvenes músicos, el certamen es una oportunidad de formación y proyección. Según Baquero, este espacio ha motivado a muchos estudiantes a ver en la música un proyecto de vida: varios exintegrantes de las bandas hoy son docentes en universidades, un logro que refleja el impacto educativo del festival.