Kennedy, Mártires y Puente Aranda lideran las denuncias por hurto de energía en Bogotá, mientras que Soacha y Mosquera encabezan los casos en Cundinamarca. Las afectaciones impactaron a más de 300.000 usuarios y los daños superan los $1.200 millones.
En 2025, el hurto de energía impactó con fuerza la operación de Enel Colombia en Bogotá y Cundinamarca. La compañía reportó 28.290 casos relacionados con conexiones ilegales, manipulación de medidores y robo de infraestructura eléctrica.
“Estamos hablando de más de siete kilómetros de red eléctrica hurtada, además de tapas de cámaras subterráneas, baterías, piezas de control y cableado que fueron sustraídos para su comercialización ilegal”, explicó la empresa.
Del total de reportes, 27.210 correspondieron a robo directo de energía mediante conexiones no autorizadas. Según los cálculos de Enel, esto representó más de 56 GWh, equivalente al consumo mensual de cerca de 430.000 familias de estratos 2 y 3. Solo en el primer semestre de 2025, el 44 % de la energía recuperada estaba asociada a clientes industriales y comerciales.
Las afectaciones alcanzaron a más de 300.000 usuarios en la calidad del servicio y la normalización de los daños superó los $1.200 millones. Entre los casos reportados se cuentan 629 robos de tapas de energía subterránea y 413 hurtos de equipos telecontrolados.
Kennedy, Mártires y Puente Aranda concentraron el mayor número de denuncias en Bogotá. En Cundinamarca, los municipios más afectados fueron Soacha, Mosquera, Madrid, Tenjo y Cogua.
Además del impacto económico, la manipulación ilegal de redes representa un riesgo directo para la vida de las personas porque estas prácticas pueden provocar accidentes graves y cortes del servicio. Es preciso señalar que el hurto de energía es un delito que puede acarrear penas de hasta 12 años de prisión.








