Las lluvias y eventos extremos asociados a El Niño están provocando inundaciones, evacuaciones y daños en varios países de América Latina, mientras el fenómeno continúa intensificándose en el Pacífico.
En Paraguay, la crecida del río Paraná afecta a unas 4.200 familias, según la Secretaría de Emergencia Nacional. Una mujer de 58 años murió después de que su vivienda colapsara durante las lluvias.
En Argentina, dos trabajadores rurales murieron cerca de Bella Vista, en la provincia de Corrientes, mientras trasladaban ganado para protegerlo de las inundaciones. Cientos de habitantes también han tenido que abandonar sus viviendas.
Las lluvias superiores a lo normal pueden, sin embargo, beneficiar algunos cultivos de la región pampeana, una de las principales zonas agrícolas de Argentina.
México también registra afectaciones en su costa del Pacífico. En San Pancho, estado de Nayarit, parte de un complejo de apartamentos colapsó después de que el fuerte oleaje erosionara la arena bajo sus cimientos.
En Chile se han presentado inundaciones, granizadas y deslizamientos. El 8 de octubre, un aluvión en la precordillera de Las Condes, en la Región Metropolitana, dejó seis lesionados y obligó a realizar evacuaciones preventivas.
Perú, por su parte, anunció ayudas financieras y alivios tributarios para empresas afectadas por las condiciones extremas en su costa del Pacífico.
Por su parte, Colombia atraviesa actualmente su segunda temporada de lluvias, que se extiende durante octubre y noviembre, por lo que la presencia de El Niño no significa que hayan desaparecido las precipitaciones ni los riesgos de inundaciones, crecientes súbitas y movimientos en masa.
La Organización Meteorológica Mundial prevé que las temperaturas del Pacífico central alcancen alrededor de 3,8 grados Celsius por encima del promedio entre noviembre y enero, con un máximo hacia diciembre.








