La dependencia económica, la salida de los jóvenes de sus territorios y la pérdida de vínculos familiares son algunos de los desafíos asociados al envejecimiento de la población.
La falta de seguridad económica y las dificultades para mantener vínculos familiares y sociales son algunos de los desafíos que enfrentan las personas mayores, según explicó este 20 de octubre Elisa Dulcey Ruiz, especialista en envejecimiento, en El Dorado Radio.
Dulcey señaló que menos del 30 % de las personas mayores en Colombia recibe una pensión, lo que hace que muchas dependan económicamente de sus familiares o de otras fuentes de apoyo. Esta situación, explicó, es uno de los factores que deben considerarse al evaluar la calidad de vida durante la vejez.
La especialista también destacó que las condiciones de vida durante el envejecimiento están relacionadas con el acompañamiento familiar y la convivencia entre generaciones. En ese sentido, planteó la necesidad de compartir espacios y experiencias entre jóvenes, adultos y personas mayores, más allá de mantener contacto mediante herramientas digitales.
“Si estamos viviendo cada vez más, ¿pero estaremos viviendo mejor la mayor parte de las personas?”, planteó Dulcey durante la entrevista, al señalar que el envejecimiento debe analizarse no solamente desde el aumento de la esperanza de vida, sino también desde las condiciones en las que transcurre esta etapa.
En Cundinamarca, la salida de jóvenes hacia otros municipios y ciudades en busca de oportunidades educativas y laborales fue otro de los asuntos abordados. Dulcey explicó que este fenómeno plantea interrogantes sobre las condiciones en las que permanecen las personas mayores en sus territorios. Aunque reconoció que desconoce los índices de envejecimiento de cada municipio, consideró importante establecer cuántos adultos mayores viven en relación con la población infantil y juvenil.
La especialista también se refirió a la disminución de los nacimientos y su relación con el envejecimiento poblacional. Explicó que el índice de envejecimiento mide el número de personas de 60 años o más por cada 100 menores de 15 años. Su aumento refleja cambios en la composición de la población y plantea preguntas sobre las condiciones económicas, familiares y sociales de las distintas generaciones.
Finalmente, Dulcey destacó la importancia de la solidaridad intergeneracional para afrontar los cambios demográficos. Señaló que no basta con mantener la comunicación mediante herramientas digitales, sino que es necesario compartir experiencias y espacios de convivencia entre niños, jóvenes, adultos y personas mayores. Según explicó, estas relaciones constituyen un componente fundamental de la vida social durante el envejecimiento.








