Los alquileres en España alcanzan un promedio de 1.176 euros mensuales, unos $5,3 millones colombianos.
La crisis por el acceso a la vivienda aumentó este viernes 2 de octubre la presión sobre el Gobierno de Pedro Sánchez en España, con una marcha en Madrid y el rechazo en el Congreso de dos decretos que contemplaban medidas para proteger a los inquilinos.
Las protestas tienen como uno de sus símbolos a Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que fue desalojada —procedimiento conocido en España como desahucio— de la vivienda de alquiler en la que había vivido durante unos 70 años.
Su caso se sumó a un problema más amplio. Los alquileres en España se han duplicado durante la última década y alcanzan un promedio de 1.176 euros mensuales, unos $5,3 millones colombianos. Esa cantidad equivale al 98,7 % del salario promedio de una persona joven, según datos del Consejo de la Juventud citados por Reuters.
Los manifestantes marcharon desde la Puerta del Sol hasta las inmediaciones del Congreso de los Diputados mientras se discutían dos decretos del Gobierno. Las propuestas incluían extender protecciones frente al desalojo de inquilinos vulnerables y adoptar medidas sobre los contratos y los alquileres de corta duración.
Los decretos fueron rechazados. En una de las votaciones, el Gobierno obtuvo 172 votos favorables frente a 178 en contra.
El resultado también tiene consecuencias políticas para Sánchez. Su partido no cuenta con mayoría suficiente en el Congreso y necesita acuerdos con otras fuerzas para aprobar sus iniciativas. Esta vez, los siete diputados de Junts per Catalunya se sumaron al Partido Popular y Vox para rechazar las medidas.
La derrota no obliga a Sánchez a renunciar ni significa que España vaya a elecciones anticipadas. Sin embargo, vuelve a evidenciar las dificultades del Gobierno para reunir las mayorías necesarias en el Congreso.
Mientras tanto, las organizaciones que reclaman medidas frente al costo de la vivienda anunciaron que mantendrán las movilizaciones.








