En Colombia, el 23,26 % de los consumidores de alcohol entre 18 y 24 años presentó consumo de riesgo o perjudicial, según el Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas de 2019.
En entrevista con El Tren de la Mañana de El Dorado Radio, la psicóloga María Isabel Meza afirmó que factores familiares, emocionales y sociales pueden aumentar los riesgos asociados al consumo de alcohol entre los jóvenes.
Según la profesional, la frecuencia no es el único indicador de riesgo. Meza explicó que una persona puede beber una vez al mes, pero hacerlo en grandes cantidades y presentar pérdida de memoria, problemas económicos, conflictos familiares o situaciones que comprometan su seguridad.
La edad también influye. Según la psicóloga, hasta aproximadamente los 25 años continúan procesos de desarrollo cerebral relacionados con la planificación, la valoración de consecuencias y la identificación de riesgos.
El manejo de las emociones es otro factor. Meza señaló que recurrir al alcohol ante la tristeza, el enojo o una situación personal adversa puede generar una asociación entre el consumo y la sensación momentánea de alivio.
“Los niños, niñas y adolescentes lo primero que hacen es ver, observar antes de escuchar”, afirmó Meza. Por esta razón, destacó el papel de la familia y señaló como herramientas preventivas enseñar a decir “no” y respetar la decisión de quien no desea beber.
El entorno también debe considerarse. Según Meza, los riesgos dependen de cuánto se bebe, con quién, dónde y de las decisiones posteriores, como conducir después de consumir alcohol o permanecer con personas desconocidas.
En prevención, la Universidad El Bosque desarrolla el Programa Oruga con estudiantes de primer semestre. Según un balance institucional publicado en febrero de 2026, la estrategia acompañó a 1.364 estudiantes durante 2025.








