El nivel del mar en el sur del estado ha aumentado entre 20 y 30 centímetros durante el último siglo. Un El Niño fuerte puede elevarlo temporalmente entre 15 y 30 centímetros adicionales.
California se prepara para un invierno con mayor riesgo de inundaciones y erosión costera después de que el oleaje destruyera viviendas y redujera playas durante los últimos meses, mientras El Niño continúa fortaleciéndose.
En Dana Point, al sur de Los Ángeles, las olas destruyeron una vivienda y las autoridades restringieron la ocupación de otras propiedades de Beach Road. En Malibú, el océano provocó un socavón cerca de viviendas ubicadas frente al mar.
Parte de los daños registrados durante el verano estuvo asociada al fuerte oleaje generado por ciclones del Pacífico oriental. Aunque estos sistemas permanecieron lejos de California, las olas alcanzaron su litoral.
El problema se produce sobre una costa donde el nivel medio del mar ya ha aumentado entre 20 y 30 centímetros durante el último siglo. Durante un episodio fuerte de El Niño puede producirse, además, una elevación temporal de entre 15 y 30 centímetros.
Ese aumento no es permanente, pero puede hacer que el agua alcance zonas más alejadas de la línea habitual de costa cuando coincide con tormentas, grandes olas y mareas altas.
California ya ha experimentado ese efecto. Durante El Niño de 2015-2016 se registraron olas excepcionalmente grandes y una intensa erosión en la costa oeste de Estados Unidos. Investigaciones citadas por la Comisión Costera de California indican que la erosión costera puede aumentar considerablemente durante episodios extremos del fenómeno.
El riesgo de los próximos meses dependerá de la combinación entre el nivel del mar, la intensidad de El Niño, las tormentas, el oleaje y las mareas. Los científicos advierten, por ello, que no toda inundación o pérdida de playa puede atribuirse directamente al fenómeno climático.








