La secuencia de más de 130 sismos registrada entre el 20 y 21 de septiembre en Chaparral, Tolima, reactivó la atención sobre los movimientos recientes y su posible evolución.
Este 22 de septiembre, en El Dorado Radio, el ingeniero Modesto Portilla explicó que la actividad sísmica reciente en Colombia estaría asociada a reajustes de la corteza tras el terremoto del 10 de agosto y que los movimientos relacionados tenderían a disminuir en magnitud.
Portilla, profesor asociado del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia, explicó que la energía liberada por un terremoto puede propagarse a través de zonas previamente fracturadas y producir nuevos movimientos durante el proceso de reacomodo. Según el experto, este fenómeno puede prolongarse mientras se disipa la energía.
“Los sismos que se van generando, a medida que se alarga el tiempo desde cuando se presentó el principal […] son de menor magnitud”, señaló Portilla. El ingeniero relacionó los movimientos recientes con la propagación de energía posterior al terremoto de agosto y sostuvo que podrían continuar mientras avanza el proceso de disipación.
Esta relación corresponde al análisis presentado por Portilla durante la entrevista y no a una conclusión publicada por el Servicio Geológico Colombiano. El experto precisó además que la tendencia hacia movimientos de menor magnitud no permite descartar la ocurrencia de otros sismos independientes ni establecer cuándo podría presentarse un nuevo evento.
Ante la imposibilidad de anticipar cuándo ocurrirá un sismo, Portilla recomendó mantenerse informado mediante canales oficiales, identificar previamente lugares seguros y contar con elementos básicos para responder ante una emergencia. El Servicio Geológico Colombiano continúa monitoreando la actividad sísmica y anunció que informará cualquier novedad relevante sobre los eventos registrados en Chaparral.








