El cofundador de Microsoft señaló la pérdida de empleos, los ciberataques y la dependencia de compañeros virtuales entre los riesgos que requieren mayor preparación y cooperación internacional.
Ningún gobierno está suficientemente preparado para afrontar los cambios sociales y económicos que puede provocar la inteligencia artificial, advirtió Bill Gates en una entrevista publicada este 15 de septiembre por Reuters.
El cofundador de Microsoft considera que los gobiernos están rezagados frente a la velocidad con la que evoluciona la inteligencia artificial y señaló entre sus principales preocupaciones la transformación del empleo, los ciberataques facilitados por esta tecnología y la dependencia de sistemas que funcionan como compañeros virtuales.
“No creo que ningún gobierno esté ni cerca del nivel de profundidad que necesita tener sobre esto”, afirmó Gates.
El empresario aseguró que ha abordado estas preocupaciones con dirigentes políticos, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y miembros de su Gobierno. También manifestó su intención de reunirse con el presidente chino, Xi Jinping, antes de terminar el año.
Gates considera que los riesgos asociados con sistemas cada vez más capaces requerirán cooperación entre países. Para dimensionar el desafío, comparó la aparición de la IA con las historias de ciencia ficción en las que los gobiernos deben coordinarse ante una inteligencia desconocida.
“La IA es algo parecido a esta inteligencia alienígena. Está aquí”, señaló.
Sus advertencias no significan que Gates considere negativa esta tecnología. El empresario continúa señalando oportunidades en campos como salud, educación y agricultura, especialmente si las herramientas llegan también a países y comunidades con menores recursos.
En esa dirección, la Fundación Gates anunció una inversión de al menos US$1.000 millones durante los próximos dos años en iniciativas relacionadas con inteligencia artificial. Los recursos estarán dirigidos a proyectos en salud, educación y agricultura, así como al desarrollo de infraestructura de datos que permita utilizar modelos de lenguaje en más idiomas.
Uno de los riesgos identificados es que el acceso desigual a infraestructura, capacidad informática, datos y personal especializado amplíe las diferencias entre países.
El Banco Mundial también ha advertido sobre esa brecha. Su Informe sobre el Desarrollo Mundial 2026 señala que los países en desarrollo no necesariamente deben construir los modelos de IA más grandes, pero sí requieren capacidad para adaptar estas herramientas a sus idiomas, instituciones, datos y necesidades.
Para Gates, el desafío combina así dos asuntos: preparar a los gobiernos para afrontar los riesgos de sistemas de inteligencia artificial cada vez más capaces y procurar que sus beneficios no queden concentrados únicamente en los países y organizaciones con mayores recursos.








