La estrategia incluye planes de emergencia en 53 hospitales, seguimiento diario de alertas, vigilancia de población vulnerable y control de criaderos de mosquitos.
Planes hospitalarios de emergencia activos, seguimiento de alertas, vigilancia de población vulnerable y control de enfermedades transmitidas por vectores hacen parte de las medidas adoptadas por Cundinamarca ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño.
La Secretaría de Salud informó que la estrategia se desarrolla en los 116 municipios y cuenta con recursos por $2.991 millones. Las acciones están orientadas a responder ante condiciones asociadas con altas temperaturas, incendios forestales y cambios en la disponibilidad de agua.
Una de las medidas es mantener activos los planes hospitalarios de emergencias y desastres de las 53 Empresas Sociales del Estado del departamento. El Centro Regulador de Urgencias y Emergencias realiza seguimiento a su implementación.
También se mantiene vigilancia sobre niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, debido a los mayores riesgos que pueden enfrentar durante periodos de temperaturas elevadas.
Otra de las acciones es el seguimiento mediante el Sistema de Alerta Temprana del Instituto Nacional de Salud. Cundinamarca completa 99 días consecutivos de reporte, con más de 50 notificaciones diarias dirigidas a los municipios. A este monitoreo se suman más de 60 alertas hidrometeorológicas.
La estrategia incluye además el control de enfermedades transmitidas por vectores. Durante el primer semestre de 2026 se realizaron intervenciones en 63 municipios en riesgo, con una cobertura de 45.480 personas, y fueron revisados y atendidos 22.218 depósitos para prevenir criaderos de mosquitos.
Estas acciones hacen parte de la preparación de la red departamental de salud frente a las condiciones que puedan presentarse durante los próximos meses.








