Según el Servicio Geológico Colombiano, el terremoto liberó una energía comparable con la de unas 125 bombas atómicas como la lanzada sobre Hiroshima en 1945.
El terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto liberó una cantidad de energía equivalente a la de aproximadamente 125 bombas atómicas como la utilizada sobre Hiroshima en 1945, según un nuevo balance divulgado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
La comparación permite dimensionar la energía liberada durante el movimiento de la corteza terrestre, pero no significa que sus efectos sean equivalentes a los producidos por 125 explosiones nucleares. La energía de un terremoto se libera en el interior de la Tierra y se propaga mediante ondas sísmicas.
El SGC informó además que desde el evento principal se han registrado más de 1.300 réplicas. Estos movimientos ocurren mientras las rocas de la zona donde se produjo la ruptura se reajustan y pueden continuar durante semanas o meses.
La entidad ha explicado que las réplicas son esperables después de un terremoto de estas características y que actualmente no existe un método científico que permita predecir con precisión cuándo y dónde ocurrirá un nuevo sismo.
En Cundinamarca, 92 municipios reportaron novedades después del terremoto, aunque no hubo personas fallecidas ni lesionadas.
Los balances departamentales registraron afectaciones en 89 viviendas, 80 instituciones educativas, cinco hospitales, cuatro iglesias, cinco alcaldías, tres estaciones de Policía, una plaza de mercado y tres establecimientos empresariales.








