El departamento registró en agosto más de ocho incendios diarios. En lo corrido del año ya son 755 emergencias en 75 municipios, mientras las autoridades mantienen medidas de prevención ante las condiciones climáticas previstas para los próximos meses.
La temporada de incendios forestales dejó en agosto uno de sus balances más críticos para Cundinamarca. Durante los 31 días del mes se reportaron 262 emergencias en 50 municipios, con un promedio superior a ocho incendios por día y una afectación que representa cerca del 80 % del área comprometida por estos eventos durante todo 2026.
De acuerdo con el consolidado de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), entre enero y agosto se han atendido 755 incendios forestales, que han afectado aproximadamente 2.711 hectáreas de vegetación en 75 municipios pertenecientes a 12 provincias.
La situación también ha generado dificultades en el acceso al agua en algunos territorios. Actualmente se reportan condiciones de desabastecimiento hídrico en Tocaima, Apulo, Pulí, La Mesa, Anapoima, Viotá, Cáqueza, Bituima y San Juan de Rioseco, donde se ha requerido el suministro mediante carrotanques de Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC).
Las condiciones previstas para septiembre mantienen la atención sobre el comportamiento del clima. Según los pronósticos del Ideam, las temperaturas y las condiciones de precipitación pueden favorecer la aparición y propagación de incendios forestales.
El escenario está relacionado además con la evolución del fenómeno de El Niño, cuya intensidad podría aumentar durante el último trimestre del año. Las proyecciones contemplan una probabilidad del 69 % de alcanzar una intensidad “muy fuerte” entre octubre y diciembre de 2026, con posibles efectos hasta los primeros meses de 2027.
Aunque estas condiciones aumentan el riesgo de incendios y desabastecimiento de agua, las autoridades recuerdan que la presencia de El Niño no significa que desaparezcan por completo las lluvias. Por ello, los organismos de emergencia deben mantener capacidad de respuesta tanto ante incendios como frente a eventuales precipitaciones y otros fenómenos asociados.
Como medida preventiva, la Gobernación de Cundinamarca expidió el 25 de agosto la Circular No. 012, mediante la cual se suspenden y prohíben las quemas abiertas controladas en las zonas rurales de los 116 municipios del departamento.
La disposición incluye las quemas relacionadas con actividades agrícolas y mineras y busca disminuir la posibilidad de que estas prácticas terminen generando incendios de cobertura vegetal. El incumplimiento de la medida puede dar lugar a las sanciones establecidas por las autoridades competentes.
La UAEGRD también ha llamado la atención sobre la necesidad de que los municipios mantengan activos sus mecanismos de respuesta y los convenios con los cuerpos de bomberos, de acuerdo con las obligaciones establecidas en la Ley 1575 de 2012.
De los 116 municipios de Cundinamarca, 101 ya cuentan con planes de contingencia activos frente al fenómeno de El Niño. Los 15 restantes reciben acompañamiento técnico para completar sus estrategias y definir las acciones necesarias para enfrentar posibles emergencias durante los próximos meses.
El comportamiento de los incendios registrado en agosto mantiene la alerta en el departamento, especialmente en las zonas donde las altas temperaturas, la reducción de las lluvias y las condiciones de vegetación seca pueden facilitar la propagación del fuego.








