Prevenir reacciones adversas, evitar la automedicación y mejorar el seguimiento de los tratamientos son algunos de los retos que se abordaron en Cundinamarca durante el XII Simposio Departamental de Farmacovigilancia.
Más de 250 profesionales vinculados a los servicios de salud participaron en el XII Simposio Departamental de Farmacovigilancia, un encuentro dedicado a la actualización de los equipos que intervienen en la prescripción, dispensación, administración y seguimiento de medicamentos.
La jornada reunió a referentes de farmacovigilancia, líderes de calidad y seguridad del paciente, químicos farmacéuticos, médicos, enfermeros y regentes de farmacia de diferentes instituciones del departamento.
Entre los temas tratados estuvieron la identificación y notificación de reacciones adversas, el seguimiento de eventos posteriores a la vacunación, la optimización del uso de antimicrobianos y el manejo del sistema VigiFlow, plataforma utilizada para recibir y analizar los casos relacionados con posibles eventos adversos a medicamentos.
Durante el simposio, los participantes conocieron procedimientos para reconocer posibles eventos adversos y establecer las acciones correspondientes desde las instituciones de salud.
“El propósito es fortalecer las capacidades técnicas y operativas de los referentes de farmacovigilancia y de los líderes de seguridad del paciente, así como de todo el personal asistencial involucrado en el uso seguro de los medicamentos”, explicó Andrea Niño, referente departamental de farmacovigilancia.
La capacitación también abordó situaciones que pueden presentarse en la vida cotidiana, como las reacciones después de consumir un medicamento y la importancia de que tanto pacientes como profesionales sepan cómo identificarlas y reportarlas.
Otro de los llamados estuvo relacionado con la automedicación y el consumo de antibióticos sin fórmula médica, una práctica que puede generar riesgos y dificultar el tratamiento adecuado de algunas enfermedades.
“Mi consejo a la población en general es que no se automediquen y no tomen antibióticos porque me dolió la garganta o porque me dio una tos. Siempre vayan al médico con una orden ya de prescripción, para que sea un poco más segura su toma”, señaló Niño.
La farmacovigilancia no se limita al trabajo de los profesionales de la salud. Cuando una persona presenta una reacción que podría estar relacionada con un medicamento, puede acudir a su institución de salud y solicitar orientación sobre el caso.
También existe la herramienta e-reporting del INVIMA, mediante la cual pueden notificarse reacciones adversas asociadas al consumo de medicamentos.
La información recopilada a través de estos reportes permite hacer seguimiento a los casos y aportar elementos para identificar posibles riesgos y mejorar las prácticas relacionadas con el uso de medicamentos.
El XII Simposio Departamental de Farmacovigilancia fue organizado por la Secretaría de Salud de Cundinamarca, a través de la Dirección de Inspección, Vigilancia y Control, con la participación de expertos y representantes de diferentes instituciones del sector.








