Un análisis de 21,1 millones de observaciones advierte que los eventos globales de blanqueamiento, antes separados por cerca de una década, se presentan ahora cada cinco o seis años.
Los arrecifes de coral del planeta registraron una reducción relativa del 9,5 % en su cobertura de coral duro frente a sus niveles históricos, mientras el aumento de los episodios de blanqueamiento está reduciendo el tiempo disponible para su recuperación.
El informe Estado de los Arrecifes de Coral del Mundo 2025, publicado este lunes 31 de agosto por la Red Mundial de Vigilancia de los Arrecifes de Coral (GCRMN), analizó 21,1 millones de observaciones realizadas durante más de cuatro décadas en 36.886 sitios de 124 países, territorios y economías.
Según el estudio, la cobertura mundial de coral duro pasó de un promedio de 30,2 % durante el periodo de referencia 1980-2009 a 27,3 % entre 2020 y 2024.
A esta reducción se suma una mayor frecuencia de los grandes episodios de blanqueamiento. Mientras antes ocurrían aproximadamente cada diez años, ahora se presentan cada cinco o seis.
“Los arrecifes de coral solían tener décadas para recuperarse después de grandes eventos de blanqueamiento. Hoy tienen suerte si consiguen cinco o seis años”, explicó Manuel González-Rivero, autor principal del informe.
Desde 1998 se han registrado cuatro grandes eventos globales de blanqueamiento. El último, correspondiente a 2023-2024 dentro de los datos analizados, estuvo acompañado por una reducción estimada del 8,9 % en la cobertura de coral duro.
El blanqueamiento ocurre cuando las altas temperaturas del agua someten a los corales a estrés y estos expulsan las algas microscópicas que les proporcionan buena parte de sus nutrientes. El proceso no implica necesariamente su muerte y los corales pueden recuperarse si mejoran las condiciones.
De hecho, entre 2017 y 2019, después del tercer gran episodio de blanqueamiento, la cobertura aumentó aproximadamente 6 %. Según los investigadores, el dato evidencia capacidad de recuperación cuando existe suficiente tiempo entre una perturbación y otra.
El informe identifica las olas de calor marinas asociadas con el cambio climático provocado por actividades humanas como el principal factor del deterioro global. También señala presiones locales como la contaminación del agua, la sobrepesca y el desarrollo costero.
Los arrecifes ocupan menos del 0,2 % del fondo oceánico, pero sirven de hábitat o sustento a por lo menos el 25 % de las especies marinas. Cerca de 1.000 millones de personas se benefician de los servicios que proporcionan estos ecosistemas.








